Es el aglutinante y diluyente natural por excelencia para la pintura al óleo. Se utiliza principalmente para modificar la consistencia de las pinturas al óleo, mejorando notablemente su fluidez, aumentando el brillo de los colores y aportando una mayor transparencia a las capas de pintura.
Sus usos principales son:
Diluyente de óleo: Permite aligerar las pinturas espesas para trabajar técnicas de capas finas o detalles precisos, facilitando el deslizamiento del pincel sobre el lienzo.
Creación de veladuras: Al aumentar la transparencia del color sin perder la adherencia, es ideal para aplicar la técnica de veladuras (capas delgadas y transparentes de color sobre otras capas ya secas).
Retardador de secado: El aceite de lino ralentiza el tiempo de secado natural del óleo, lo que te otorga más tiempo para trabajar mezclas y esfumados directamente sobre el soporte.
Protección y nutrición de madera: De manera secundaria, se puede utilizar en superficies de madera rústica o natural para nutrirla, impermeabilizarla y resaltar sus vetas con un acabado satinado.
