Este producto tiene una doble función indispensable para proteger y dar el acabado final a tus proyectos de arte, manualidades y bricolaje:
Como Barniz (Protección y Acabado): Se aplica al finalizar el trabajo para proteger la pintura del polvo, el roce, la humedad y el paso del tiempo. Al ser satinado, deja un acabado intermedio muy elegante: un brillo suave y sutil, sin llegar a ser completamente opaco ni un reflejo brillante intenso.
Como Diluyente: Se puede mezclar directamente con pinturas acrílicas o bases acrílicas para aligerar su consistencia (hacerlas más fluidas o transparentes) sin que la pintura pierda su poder de adherencia ni su calidad, algo que sí pasaría si se diluye excesivamente solo con agua.
Ideal para: Aplicar sobre madera, yeso, cerámica, MDF, cartón, lienzos y piezas pintadas con acrílicos. Al ser un producto al agua, es de secado rápido y los pinceles se limpian fácilmente.
